viernes, 20 de julio de 2012

Educar a un Epagneul Breton



Educar a un epagneul breton (también llamado bretón español) es en realidad una tarea sencilla. Este es un perro muy dulce y cariñoso, y aunque puede ser cabezota, tiene una gran disposición a la obediencia, lo que facilitará mucho su adiestramiento. Su nombre a simple vista parece un curioso conjunto de “nacionalidades”: tiene “bretón”, de Gran Bretaña, “español” de España, pero su origen es francés. No obstante nos encontramos frente a una de las curiosidades de este perro: “epagneul” no significa “español” si no que viene de una palabra francesa, “s’espagner”, que significa “acostarse”.

Esta raza encuentra su origen en Francia, como ya hemos dicho, y se considera el primer perro de muestra francés. Su misión era encontrar aves, y al dar con ellas el perro se echaba en el suelo para marcarla; de esta manera los cazadores atrapaban a las presas con redes. De ahí el nombre de la raza. Para educar a un epagneul breton correctamente debemos tener en cuenta que al fin y al cabo es un perro cazador.

Estos animales, como ya hemos dicho, tienen mucha disposición a la obediencia, pero también una gran cantidad de energía. Son incansables, aunque no tan frenéticos como otras razas enérgicas. Es de naturaleza sociable y juguetona, lo que implica que no será particularmente desconfiado con los desconocidos y también que siempre querrá pasar un rato de buen juego. Para educar a este perro debes cumplir con las bases de todo adiestramiento.

El epagneul breton necesita mano firme, como todos los perros, pero jamás agresividad. De hecho los modales bruscos lo volverán tímido y temeroso, y no es lo que queremos de él, ¿verdad? No, debemos ser firmes y consecuentes pero no violentos, eso jamás en un perro. Nunca demos nuestro brazo a torcer, porque si dejamos que se salga con la suya pensará que es el líder y siempre podrá hacer lo que quiera. Nuestra tarea es demostrarle que debe obedecer, que así es como conseguirá lo que quiere (comida y cariño son las motivaciones principales).

Por suerte estamos ante una raza muy obediente, así que tal vez nos encontremos con algunos momentos de tozudez frustrante, pero pasará. Educar a un epagneul breton es esencialmente sencillo, basta con que haga ejercicio, coma adecuadamente y de un pienso balanceado, y seamos pacientes y consecuentes. Sobre todo, nada de agresividad, ni siquiera un grito. ¡Los perros son muy sensibles!

jueves, 19 de julio de 2012

Aprende cómo educar a un doberman



Educar a un Doberman puede llegar a ser complicado. Es un perro muy enérgico y bastante testarudo, además con mucha fuerza gracias a su tamaño y musculatura, pero por suerte también cuenta con una personalidad dócil y cariñosa. Hay quien piensa que estos perros son peligrosos por naturaleza, agresivos y violentos. ¡Nada más lejos de la verdad! A pesar de un aspecto más bien inquietante, el doberman es amigable y tierno, y en realidad con un corazón muy frágil. Sufre terriblemente la tiranía y los malos modos, así que hay que debemos ser muy dulces con estos perros.

El doberman encuentra su origen en Alemania de mano de Friederich Louis Doberman, que entre otras muchas cosas también era lo que ahora se llama perrero: tenía poder para hacerse con todos los perros callejeros que hubiere. Empezó la crianza escogiendo a los más mordedores y luego mezclándolos con un pastor negro con marcas rojas, iniciando en en 1870 el primer criadero propiamente dicho. En seguida el Doberman fue acogido para multitud de tareas: como vigilante y perro de alerta, como perro de protección, y también perro policía, e incluso para cazar alimañas como ratas u otros roedores del hogar. Al final para educar a un doberman debemos tener en cuenta su absoluta versatilidad.

Por naturaleza estamos ante un perro para todo, como quien dice. Es buen cazador, aunque no el mejor, útil como perro policía, como guardián, como perro de alerta y desde luego como un gran acompañante. Su personalidad dulce y cariñosa lo convierte en el amigo perfecto incluso para los niños, aunque hay que tener siempre la supervisión de un adulto: el doberman es un animal muy fuerte que puede hacer daño sin quererlo. Para adiestrarlo debemos tener muy claro qué queremos de él. ¿Deseamos un perro de compañía? ¿Un perro de alerta, un guardián que proteja la casa y la familia? ¿Quizá queremos entrenarlo para el cuerpo de policía? Estamos ante una raza tan versátil que es difícil dar unas directrices concretas sobre su educación, pero vamos a intentarlo.

A causa de  su personalidad afable con su familia debemos asegurarnos de tratarlo con mucho respeto y amor. Su corazón es muy frágil y vulnerable, así que tenemos que cuidarlo. Después las bases son las usuales. Debemos ser consecuentes en nuestras órdenes, tratarlo con firmeza pero no con violencia; nada de fuerza bruta. Recuerda que es desconfiado con los desconocidos, así que acostúmbralo a tratar con personas que no conozca, sobre todo de pequeño. Necesita una buena sociabilización. Una alimentación equilibrada y una buena dosis de ejercicio son ideales para el buen adiestramiento de un perro, aunque no lo parezca; si está cansado tendrá más facilidad para prestar atención, en especial el doberman, que es muy enérgico y a veces un pelín testarudo.

Si sigues estos consejos seguro que conseguirás educar a un doberman sin mayores dificultades. Recuerda que es muy sensible, y a la vez muy fuerte. Enséñale hasta dónde puede llegar en sus juegos para que nunca ocurra un accidente, pero jamás utilices la agresividad con él.

miércoles, 18 de julio de 2012

Educar a un Basset Hound



Si estás leyendo este artículo debe ser porque tienes uno de estos maravillosos perros, y quieres saber cómo educar a un Basset Hound correctamente. Bueno, hay muchas cosas que debes saber para procurarle un buen adiestramiento, cosas como las características físicas del perro, o cómo son los basset hound en su comportamiento natural, e incluso es posible que su historia te ayude a entender cómo funciona para lograr educarlo mejor.

El Basset Hound es de origen francés (su nombre significa literalmente “sabueso enano”), de casta noble, y además descendencia directa del sabueso de San Huberto, quien fue un noble aficionado a la caza que fue canonizado como patrón de los cazadores. Los basset fueron cogiendo prestigio por toda Europa gracias a su superioridad en el rastreo. No obstante no fue hasta 1872 cuando la raza se estandarizó, y lo más irónico es que fue en Inglaterra (según el estándar su país de origen), de mano de Lord Galway, que se llevó de Francia dos ejemplares y los cruzó, consiguiendo así una jauría comenzada por cinco cachorros. Para educar a un Basset Hound hay que tener en cuenta, esencialmente, que se trata de un perro de rastreo.

La historia de una raza nos explica cómo es en la actualidad. Sabemos que el Basset Hound fue desarrollado con motivos cazadores. Está hecho para rastrear una pres, y mejor que buena parte de los perros rastreadores, con lo que sabemos que su olfato es increíblemente preciso. También interesa que pueda correr tras la presa en cuestión, a pesar de sus cortas patitas. Todo esto significa que tenemos un perro que no sólo posee unos sentidos muy agudos, si no también una gran cantidad de energía, lo que a veces el ser humano confunde con estrés, nerviosismo e incluso "maldad".

Con toda esta información en regla voy a decirte ahora cómo debes hacerlo para educar a tu basset hound. En primer lugar debes mostrarte firme y seguro de ti mismo. Como cualquier perro, el basset hound tomará el puesto de líder si ve que tú no eres lo que se espera de un alfa. Él necesita alguien que lo dirija con firmeza, pero eso no significa que debas golpearlo ni gritar; de hecho, como ya hemos dicho con anterioridad, la agresividad es contraproducente con los perros. Debes ser sobre todo consecuente, y jamás des tu brazo a torcer. Utiliza golosinas para perros para enseñarle los trucos que te interesen. Dale largos paseos, juega mucho con él. También es bueno que lo alientes a rastrear cosas, está en su naturaleza utilizar la nariz para todo. Esconde una golosina y haz que la busque. Podrías enseñarle a buscar y traer todo tipo de cosas si lo haces correctamente: ¡incluso podrías hacer que tu querida mascota te traiga las zapatillas cuando vuelvas del trabajo! Eso sí, si no te molesta que estén un poco baboseadas.

Por supuesto que la educación de un perro no es un camino de rosas. La gran energía y cabezonería de un basset hound también lo puede volver frenético. A pesar de su aspecto dulce y un comportamiento amigable y tierno también es posible que tenga dificultades para prestar atención, así que debes encontrar aquello que más le guste y tentarlo con ello. Si son golosinas de un sabor concreto, ¡a por ellas! Si es un juguete, úsalo. Experimenta con distintos "cebos" para atraer toda la atención de tu perro y que no se distraiga. Si sigues mis consejos apuesto a que conseguirás educar a tu basset hound sin mayores dificultades.

jueves, 5 de julio de 2012

Como Educar a un Weimaraner



Estamos ante un perro con grandes dotes cazadoras, con increible facilidad para adaptarse a distintos habitats y poder cazar a todo tipo de presas, en especial aves: perdiz, faisan,...Ademas es un gran cobrador, resulta muy sencillo que corra tras el palo u la pelota y que lo lleve a su dueño. El agua no supone un impedimento para él: de hecho es un gran nadador. Para educar a un weimaraner debemos tener en cuenta estas habilidades.

El weimaraner encuentra su origen en alemania. Su antecesor mas antiguo es una clase de braco cazador, aunque en los alrededores de 1600 su aspecto y estandar ya era claro, como ahora. En aquellos tiempos el unico propietario de esta raza era de los duques Sajonia-Weimar, de quienesmas adelante recibio su nimbre completo. Como es obvio su primer uso fue la caza, el rastreo de todo tipo de presas y su cobro. Estas cualidades fueron estrictamente seleccionadas para tenef uno de los mejores perros cazador de todos los tiempos. Si quieres educar a un weimaraner debes tener en cuenta xu origen y sus motivaciones, que pemanecen impresas en su instinto.

El weimaraner es un cazador nato, que duda cabe. Le gusta rastrear, acechar y cobrar a sus presas, wue en el pasado se trataba sobre todo, como ya hemos dicho, de aves. Un canario no es un buen compañero para uno de estos perros, a no ser que lo eduques para reprimir su instinto cazador sobre los pajaros. Ademas gracias a un pelaje impermeable, incluso mas corto que el del labrador, puede pasar muchotiempo y disfrute en el agua, algo que debemos tener en cuenta. Gracias a todo esto sabemos que el weimaraner esup un perro lleno de energia pero tambien una gran disposicion s la obediencia del dueño fuerte.

Educar a estos perroa es muy fácil. Gracias a un instinto seguidor muy fuerte, quiere ser guiado y dirigido por su lider, asi que se lo daremos. Debemos mostrarnos firmes en nuestras ordenes; si decidimos que no duerma con nosotros en la cama, no podemos ceder en ningun momento. Nuestro weimaraner tiene que saber que nuestra voluntad debe ser seguida, que asi es como conseguira bienestar. Eso no significa que debas negarle su camita o ser tirano con él: simplemente cuando haga algo bueno recompensalo con golosinas o juguetes, sus favoritos, o con muchas alabanzas y cariño. Tambien es bueno que haga mucho ejercicio, como largos paseos y juegos de rastreo o de ir a buscar la pelota. Si desgasta esa energia sera mas facil que centre su atención.

Educar a un weimaraner no es dificil, de hecho es uno d los perros mas faciles de adiestrar gracias a su instinto seguidor. Recueda cansarlo todos los dias, no solo sera mas sencillo educarlo si no que ademas sera un animal mas feliz, y es al fin y al cabo lo que queremos, no?

martes, 3 de julio de 2012

Cómo educar a un Mastín Napolitano



Educar a un Mastín Napolitano no es difícil. Es un perro tranquilo y muy amante de su familia, dulce, fiel, capaz de soportar todas las perrerías que los niños le puedan hacer. Puede parecer grande y fiero y peligroso, pero es como un animal de peluche, siempre a punto para ser achuchado. Dócil, cariñoso y paciente, el mastín napolitano es como una gran, gran niñera, que permitirá que los más pequeños le hagan de todo, y además sin chistar. Eso sí, ¡siempre con el adiestramiento adecuado!

Estamos ante una raza famosa en la antigüedad. Descendiente de los Molosos romanos, que probablemente descienden a su vez del mastín tibetano, nos encontramos con un perro usado en la guerra por Alejandro Magno y por Hanibbal, un animal que era el favorito de muchos Césares, que luchaba contra todo tipo de animales en los circos romanos, resistente al dolor, y que era criado para la guardia y custodia del hogar y de la familia. Esto es lo que más nos interesa para educar a un Mastín Napolitano: su crianza como tal empezó para ser un perro de guardia.

A raíz de su origen sabemos que el mastín napolitano es un animal hecho para proteger. Su mayor deseo es proteger a su familia, su instinto lo lleva a recelar de los desconocidos, ser incluso agresivo con ellos, y a respetar a sus dueños por encima de cualquier cosa. Con su enorme tamaño y su aspecto a veces fiero, el mastín napolitano dejará que sus propietarios hagan con él lo que sea, mientras que no consentirá ni un paso en falso de un desconocido, excepto si viene con un miembro de su familia. Esto significa que está más que dispuesto a escuchar a sus dueños y a aprender lo que tengan que enseñarle, porque quiere cuidarlos y complacerlos más que cualquier otra cosa.

En base a esta información, ¿cuál es el mejor método para educar a un mastín napolitano? Bueno, lo primero de todo es, como sucede con la mayoría de razas caninas, ser consecuente con nuestras órdenes. No podemos decirle hoy que no se suba al sofá si mañana se lo permitimos. Debemos estar seguros de qué queremos enseñarle, y jamás doblegarnos. También es bueno que haga ejercicio, que desgaste la energía que tiene. Si muestra agresividad, cosa rara en esta raza, hay que atajarla de inmediato. No hay que gritarle ni golpearle, ¡jamás! Recuerda que es un perro de guarda, sabe muy bien cómo defenderse, y de todos modos la agresión jamás funciona bien como método de adiestramiento: no hay nada tan efectivo como el cariño y las recompensas.

Con esta información educar a un mastín napolitano será sencillo. Ten siempre en cuenta que puede aguantarlo todo, ¡pero tampoco dejes que tus hijos le tiren de las orejas todo el tiempo! Y acostúmbralo a aceptar a los desconocidos que vengan de visita para que no haya ningún disgusto; para eso, nada como una buena socialización.

lunes, 2 de julio de 2012

Educar a un Pug



Al contrario de lo que cuentan los rumores educar a un pug, también llamado Carlino, no es nada complicado. De hecho a pesar de su aspecto casi pequeño, arrugado y a veces enojón, estamos ante un perro nada agresivo, tierno con su familia aunque no demasiado, y con una graciosa expresión que a veces hace pensar que entiende a la perfección todo cuanto se le dice. A pesar de las apariencias (todos los perros pequeños parecen ladradores natos y pequeños torbellinos de energía y nervio, ¿no es cierto?) el Carlino es muy tranquilo, con poca reactividad y aún menos agresividad.

El origen del Pug no está muy claro, pero la teoría más extendida es que proviene de China, desde donde pasó a Japón y de allí a Europa. Su nombre original era Pai, que significa “príncipe”, lo que nos dice mucho de para qué se inició esta raza, pero con el tiempo adquirió otros muchos nombres, como Carlino, en honor a un actor que utilizaba una careta de estos perros, o Mop, que proviene de un verbo alemán que significa “enfadado”, o el más extendido, Pug, que hace alusión a la forma de su cabeza: como un puño. Desde su llegada a Europa este perro fue muy deseado por la alta aristocracia; de hecho, las damas de la alta sociedad a veces escondía al Carlino bajo sus faldas para espantar a pretendientes no deseados. Todo esto nos sirve para educar a un pug porque así sabemos que no tiene instinto cazador, ni rastreador ni buscador, es un perro faldero como el que más.

Con un cuerpo pequeño, cuadrado y musculoso, este perro tiene un aspecto mucho más fiero (o cómico, a veces) de lo que realmente es. Si tienes uno habrás notado que de cachorro puede ser un saco de nervio, pero a partir de los cinco años, poco más o menos, el pug empieza a calmarse y acaba por preferir el sofá que la calle. Aunque se defenderá si es agredido, y es bueno como perro de alerta, desde luego no vale mucho como guardián. No le gusta el ejercicio: prefiere jugar en casa con una pelota o con los niños, con los que se lleva maravillosamente bien.

Adiestrar a un carlino, dicho esto, no es una tarea muy ardua. No necesita un intenso ejercicio porque no tiene grandes reservas de energía (aunque todo perro, sea de la raza que sea, NECESITA al menos un paseo de media hora cada día), pero lo que complica un poco este trabajo es que el pug no tiene una gran tendencia a obedecer. Simplemente no es el más obediente y complaciente de los perros. Para educarlo hay que echar mano de la tentación: busca las golosinas o juguetes que más le gusten y utilízalos para que aprenda los comportamientos que quieras. El adiestramiento de recompensas siempre es el que mejores resultados da.

Claro que educar a un pug no va a ser coser y cantar. A menudo este perro ni siquiera se molesta en acudir a la llamada de su dueño, simplemente porque no le apetece. Ah, el carlino es vago y caprichoso donde como ningún otro, pero su aspecto gracioso y su gran ternura lo convierten en un compañero maravilloso.